Saludos Mtro. Fernando.
La fotografía se ha convertido en algo casi inseparable de nuestras vidas. Infinitas imágenes se cruzan a diario con nosotros, anunciando, informando y a veces también manipulando múltiples y variados mensajes. Pero también como ciudadanos, hacemos uso constantemente de esas universales cámaras de turismo y viaje, que casi están en todos los hogares del mundo «civilizado», cuando queremos hacer eterno un instante. Tanto como espectadores como protagonistas de estas cascadas de imágenes instantáneas, las «fotos» han entrado de lleno en nuestra atmósfera cotidiana.
La fotografía se ha convertido en algo casi inseparable de nuestras vidas. Infinitas imágenes se cruzan a diario con nosotros, anunciando, informando y a veces también manipulando múltiples y variados mensajes. Pero también como ciudadanos, hacemos uso constantemente de esas universales cámaras de turismo y viaje, que casi están en todos los hogares del mundo «civilizado», cuando queremos hacer eterno un instante. Tanto como espectadores como protagonistas de estas cascadas de imágenes instantáneas, las «fotos» han entrado de lleno en nuestra atmósfera cotidiana.
Sin embargo, esta herramienta ha tenido poco reflejo en las aulas, puesto que mínimo ha sido su uso en la enseñanza. Aunque los alumnos ven miles de imágenes fotográficas diariamente, en contados casos han tenido la posibilidad de realizar tomas con fines pedagógicos.
La fotografía, por ello, constituye un buen recurso para el desarrollo de la actividad en las aulas, tanto en el ámbito de la investigación y experimentación, como en los niveles lúdicos y creativos.
El uso de imágenes en nuestra labor docente nos da la pauta de informar sobre la realidad, pero también tiene que ser una plataforma que potencie la imaginación y creatividad de los alumnos.
La imagen es capaz de traducir símbolos verbales en símbolos visuales, también es apta para fascinar, dramatizar, de esta manera se erige como un medio adecuado para transmitir sentimientos y actitudes. Asimismo, la imagen puede recoger observaciones de segundo grado, datos de la realidad que no son evidentes.
Mientras más cerca está la imagen de la realidad del lector, mayor será la percepción de este, y en consecuencia, mayor su comprensión y aprendizaje, porque las imágenes están hechas para ser vistas.
La iniciación a la comunicación audiovisual tiene su principal aliado en el análisis de las múltiples imágenes que nos rodean a diario. Por ello la lectura de imágenes se nos presenta como un sistema fácil, global, sencillo e incluso económico para comenzar a trabajar con los alumnos como un recurso didáctico en su proceso de aprendizaje.
José Manuel Aguilar Sánchez
José Manuel Aguilar Sánchez